Cómo superar la timidez y el miedo a hablar en público

marzo 6, 2009

Cómo superar la timidez y el miedo a hablar en públicoHablar en público se ha convertido en uno de nuestros miedos más acerbos. Si bien resulta completamente corriente y hasta necesario sentir algo de nervios antes de una presentación, cuando este miedo nos impide desarrollar nuestra actividad profesional con normalidad, entonces se transforma en un trastorno de ansiedad social. Millones de personas en todo el mundo se sienten aterradas ante la sola idea de tener que hablar en público. Muchos no tienen más remedio que hacerlo, pero la ansiedad que les produce el convertirse en el foco de atención de docenas o cientos de personas les impide desarrollar al máximo su potencial. Este miedo constituye un gran obstáculo en sus vidas, pero ¿es insalvable?

Cómo superar la timidez y el miedo a hablar en público” es una guía muy práctica escrita por el médico Martin M. Antony, experto en el tratamiento de la ansiedad social. Su gran cantidad de ejercicios te ayudará a superar el miedo a tomar la palabra, siempre y cuando el tuyo no sea un caso patológico grave, que requiera tratamiento psicológico. Eso sí, el autor advierte que su simple lectura no bastará para efectuar cambios importantes en tu vida, ya que para sacarle todo su provecho necesitarás practicar sus estrategias repetidamente. Para aprender a nadar hay que zambullirse en el agua.

El libro ayuda a comprender la timidez y la ansiedad social, explicando cuáles son sus tres componentes básicos y la interacción entre ellos: la parte física o las sensaciones, la parte cognitiva o los pensamientos y la parte conductista o las acciones. El autor propone el diseño de un plan de cambio, con objetivos y expectativas realistas, que pueda realizarse sin ayuda médica especializada. Los primeros ejercicios de terapia cognitiva proponen el cambio de nuestra forma de pensar (la parte cognitiva), ya que “no son las situaciones en sí lo que desencadenan ansiedad, sino que es nuestra interpretación de los hechos lo que la provoca”. Gracias a estos ejercicios podrás ser consciente de tus falsas creencias y suposiciones infundadas, verlas como tales, y sustituirlas por formas realistas de pensar. Posteriormente, el autor propone numerosos ejercicios para influir en la forma de actuar (la parte conductista), de manera que puedas superar las situaciones que te provocan ansiedad. Crearás una terapia cuidadosamente planificada de exposición gradual a esas situaciones, desde las que menos ansiedad te provocan, hasta que poco a poco puedas ir exponiéndote a las situaciones más difíciles.

El resto de capítulos del libro ofrece valiosos consejos y ejercicios para mejorar tus relaciones y tu comunicación, para enfrentar el rechazo, para aprender a exponer presentaciones con seguridad y sobre la medicación como forma de tratar estos problemas.

En definitiva, se trata de un manual imprescindible para todo aquel que desee solucionar sus problemas de timidez, ansiedad social y miedo a hablar en público.

FICHA TÉCNICA

Autor: Martin. M. Anthony
Título: Cómo superar la timidez y el miedo a hablar en público
Editorial: Amat
Páginas: 115
Año: 2007
Lo mejor: El enfoque práctico, sin filosofías ni disquisiciones estériles, orientado a solucionar tus problemas
Lo peor: No se centra en la problemática concreta del orador público, sino que trata el problema de la ansiedad social de forma demasiado general
Dónde comprarlo: Casa del Libro :: Amazon.es


Pánico en el estrado (III): índice de conductas ansiosas

diciembre 9, 2008

En las dos entradas anteriores iniciamos nuestro descenso a las oscuras regiones del país del miedo al discurso. En la primera entrada repasamos someramente las reacciones físicas ante el miedo durante una presentación, tanto las visibles por la audiencia, como sudor, temblor o tartamudeo, así como las que sólo percibe el aterrado orador, como palpitaciones, aceleración del ritmo cardíaco, nudo en el estómago, mareos, sequedad, etc. En la segunda entrada analizamos las reacciones cognitivas en forma de pensamientos, suposiciones y creencias irracionales que surgen al enfrentarnos a una presentación en público. En esta tercera entrada prestaremos atención a las reacciones conductuales, o lo que es lo mismo, a cómo nos protegemos de la situación que nos causa esa ansiedad insoportable.

Conductas de seguridad ante el miedo

La forma más frecuente de conducta ansiosa consiste en evitar a toda costa la situación que nos produce ansiedad o miedo, en definitiva, negarse a salir a hablar en público, ya sea en un congreso o en una presentación de departamento. Claro que no siempre se puede delegar en otra persona ni se puede escurrir el bulto indefinidamente. Antes o después uno deberá enfrentarse a la situación o no le quedará más remedio que renunciar a medrar profesionalmente cuando este progreso exija realizar presentaciones. Uno de los mayores problemas que acarrea esta táctica es que cuanto más se evita una situación desagradable, más difícil resulta luego entrar en ella.

Conductas de seguridad

Ahora bien, existen conductas de seguridad más sutiles que nos ayudan a rebajar la ansiedad antes o durante la presentación:

  • Beber un par de copas o tomar estimulantes antes de la presentación para sentirnos seguros.
  • Aplicarse maquillaje excesivo o llevar bufanda o cuello alto para ocultar el rubor de cuello y rostro.
  • Evitar el contacto visual con la audiencia, mirando continuamente al suelo, al techo, a las notas o a la pantalla de proyección.
  • Realizar la presentación en penumbra para no ser observado por la audiencia.
  • Taparse la boca o cara con la mano mientras se habla.
  • Leer directamente el texto de la presentación, bien desde las transparencias, bien desde unos papeles, en lugar de hablar espontáneamente y con naturalidad.
  • Preparar en exceso la presentación, memorizando el texto para cada transparencia, para evitar cometer errores.
  • Permanecer sentado a una mesa o de pie detrás de un atril, nunca delante del público sin obstáculos interpuestos.
  • Realizar presentaciones selectivas, es decir, aceptar hablar sólo ante auditorios reducidos o de gente conocida; o bien negarse a hablar si se sabe de antemano que asistirán ciertas personas importantes cuya presencia nos intimida.

Si uno recurre habitualmente a estas conductas de seguridad, terminará por convencerse de que el éxito de la presentación se debe exclusivamente al uso de las mismas.

El canto del pájaroEsta situación me trae a la memoria el siguiente cuento de Anthony de Mello, recopilado en su libro “El canto del pájaro”.

La medalla

“Había una madre que no conseguía que su hijo dejara de jugar y regresara a casa antes del anochecer. De modo que, para asustarle, le dijo que el camino que llevaba a su casa era frecuentado por unos espíritus que salían tan pronto como se ponía el sol. Desde aquel momento ya no tuvo problemas para hacer que el niño regresara a casa temprano.

Pero, cuando creció, el muchacho tenía tanto miedo a la oscuridad y a los espíritus que no había modo de sacarle de casa por la noche. Entonces su madre le dio una medalla y le convenció de que, mientras la llevara consigo, los espíritus no podrían hacerle ningún mal en absoluto.

Ahora el muchacho ya no tiene miedo alguno a adentrarse en la oscuridad fuertemente asido a su medalla.”

—Anthony de Mello, “El canto del pájaro”

La buena religión nos hace ver que no existen malos espíritus

AmuletoEl ponente que recurre sistemáticamente a una o varias de las conductas de seguridad mencionadas anteriormente, como el niño aferrado a su medalla, no podrá presentar sin apoyarse en estos mecanismos. Sin embargo, es necesario eliminarlos si queremos crecer como conferenciantes. El primer paso consiste en tomar conciencia de estas conductas. ¿Las utilizamos? ¿En qué medida?

En próximas entradas analizaremos cómo dejarlas atrás. Se ofrecerán estrategias tomadas de la terapia cognitiva conductual (TCC) para cambiar la forma de pensar y de actuar en las presentaciones y superar así nuestro miedo a hablar en público sin recurrir a medallas que nos limiten.

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ENTRADAS RELACIONADAS

- Pánico en el estrado (I): catálogo de reacciones ante al miedo

- Pánico en el estrado (II): cartografía de miedos al discurso

DIÁLOGO ABIERTO

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