Danza o canta tu presentación

diciembre 6, 2011

¿Tiene PowerPoint los días contados? Lo cierto es que crece el número y el volumen de las voces de protesta. Mucha gente está buscando formas alternativas de presentar, de comunicar ideas no sólo desde la cabeza, sino también desde el corazón. En una entrada reciente hablé de alternativas al PowerPoint. Hoy os presento dos propuestas verdaderamente originales.

Danza tu presentación

¿Por qué usar transparencias en PowerPoint cuando puedes danzar tu presentación?

En el blog de TED podéis leer cómo John Bohannon creó su danza-presentación. Si estás haciendo un doctorado y te animas a bailar tu lectura de tesis, puedes enviar tu vídeo al concurso Dance You PhD.

Canta tu presentación

¿Cuál es tu mensaje? ¿Podrías comunicarlo con una canción?

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Cuál es la presentación más original que has visto jamás? ¿Qué la hacía tan diferente del resto?


No me lo cuentes si me lo puedes mostrar

noviembre 8, 2011

Las muestras u objetos (props, en inglés) se han venido utilizando en el teatro desde tiempos inmemoriales para dar más realismo a la puesta en escena. Del mismo modo, también puedes llevar muestras de tu producto o de un artículo representativo de tu presentación para realzar el impacto. Resulta mucho más eficaz mostrar el objeto real que una foto del mismo o que una mera descripción. El hecho de que se utilicen tan escasamente en las presentaciones hace que su uso sea aún más memorable.

http://www.flickr.com/photos/30724699@N04/3077655762

Si te decides a llevar un objeto a una presentación, ten en cuenta algunas recomendaciones que proporciona Dale Carnegie en su libro El camino fácil y rápido para hablar eficazmente para asegurar la atención absoluta del público:

1. Guarda el objeto fuera de la vista del público hasta que estés listo para usarlo.

2. Usa objetos grandes para que puedan ser vistos desde las últimas filas. Si es muy pequeño y la audiencia muy grande, te recomiendo mostrarlo a través de un primer plano en una gran pantalla.

3. Si resulta adecuado, puedes hacerlo circular entre los miembros de la audiencia, pero nunca mientras estás hablando.

4. Cuando muestres un objeto, levántalo lo suficiente para que el público lo pueda ver.

5. Si es posible, haz una demostración del objeto en funcionamiento: un objeto que se mueve vale por diez que no lo hacen.

6. No fijes la mirada en el objeto mientras hablas: te estás comunicando con la audiencia, no con el objeto.

7. Cuando hayas acabado con el objeto, colócalo donde pueda verse, siempre que sea posible.

8. Si el objeto que vas a presentar se presta a un tratamiento de misterio, tenlo tapado en una mesa a tu lado. Según hables, haz referencias que despierten la curiosidad sobre él, pero no digas qué es. Así, cuando estés listo para desvelarlo, habrás despertado la curiosidad, la expectación y un auténtico interés.

Steve Jobs presenta el MacBook Air

Un ejemplo de manual de cómo mostrar objetos en el escenario podemos encontrarlo en la manera como Steve Jobs presentó el MacBook Air en enero de 2008:

Después de todo, ¿por qué conformarte con contarlo si puedes mostrarlo?

(El viernes participaré en EBE11 con una conferencia titulada Presentaciones de infarto sin PowerPoint. ¡No te la pierdas si estás en Sevilla!)

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Cómo usas objetos en las presentaciones? ¿Cuál es el uso más impactante de objetos que hayas visto?


6 características que no deberían faltar en un ponente

noviembre 3, 2011

“Cuando te encuentras a ti mismo, encuentras a tu audiencia.”

John C. Maxwell, El poder de las relaciones

Recientemente pregunté a través de Twitter cuáles creíais que eran las 3 características que no podían faltar en un ponente. De entre las docenas de respuestas que recibí, había seis características que destacaron sobre todas las demás y que ahora os resumo aquí.

Resultados de la encuesta sobre la característica más importante

1) Pasión

Cuando sientes pasión por el tema de tu presentación, se traslucirá en tu lenguaje no verbal: en tu voz, en tu mirada, en tus gestos. La pasión se contagia, transmite fuerza, ilusión y poder de convicción. El ponente apasionado es capaz de llegar a la cabeza de su público porque antes ha conectado con su corazón.

2) Humildad

Los ponentes que se creen el centro de la conversación desarrollan la sordera del ego: desaprovechan la oportunidad de escuchar que brinda toda presentación. Antes que intentar que la audiencia vea a través de tus ojos, trata tú de ver a través de los suyos.

3) Apertura

Te abres a la audiencia cuando te muestras disponible y cercano, tanto verbal como no verbalmente. Desde antes de subir al escenario das a entender que en ese momento no hay otro lugar en el mundo en el que te gustaría estar más que compartiendo ese rato con la audiencia.

4) Naturalidad

Los grandes comunicadores se desprenden de máscaras y formalismos: son auténticos y espontáneos sobre el escenario. No representan ningún papel, se transmiten a sí mismos con su propio estilo sin imitar a nadie. No aparentan ser perfectos ni ser personas distintas de las que son.

5) Credibilidad

Resultas creíble a los ojos de la audiencia como consecuencia de la combinación de alguno de los siguientes factores:

  • Posees buenas e importantes relaciones o títulos.
  • Posees un conocimiento muy profundo sobre un tema.
  • Posees buenas habilidades, eres una referencia en el sector.
  • Has creado algo de éxito.
  • Has pasado por una experiencia extrema.

6) Humor

Cuando haces reír a la audiencia, sus miembros se sienten más conectados no sólo contigo sino entre ellos mismos. Y la forma suprema de humor es reírse de uno mismo: no hay mejor mecanismo de conexión con el público. Te ayudará a mostrarte tal cual eres y te permitirá decir lo que de otro modo resultaría inapropiado.

Antes de hablar en público, pregúntate: ¿cómo quiero que me vean cuando termine mi presentación?

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¿Echas en falta alguna característica? ¿Cuál es para ti la más importante?


Huye de los archisílabos en tus presentaciones

noviembre 1, 2011

Nunca use una palabra larga donde pueda usar una corta.”

George Orwell

El profesor de Lengua, Literatura y Comunicación José María Romera escribe en su blog Festina lente que actualmente hemos sucumbido víctimas de “la plaga de las sesquipedalia verba, como ya las llamó el poeta Horacio en su Arte poética: palabras ampulosas, alargadas a base de la acumulación sufijos y prefijos, vestidas de una falsa pompa o de un dudoso cientifismo que al parecer las hace sabrosas para su emisor y cautivadoras para sus oyentes”. Es significativo que el propio Horacio recomendara no ponerlas en boca de los héroes de tragedias, “pues en vez de llegar al corazón del espectador se distanciaban de él”.

Archisílabos es el nombre que en 1995 el profesor vasco de Filosofía Política y Teoría de la Democracia Aurelio Arteta acuñó para estas palabras “que se van incorporando al uso cotidiano del hablante, preferidas por su mayor largura o inventadas a fuerza de estirar el número de sus sílabas”. A lo largo de los años, ha publicado varios artículos en el diario El País denunciando el vicio archisilábico que ensucia el discurso público de políticos, periodistas y profesionales de todos los ámbitos. Estos archisílabos se están colando dentro de nuestro lenguaje “con tal naturalidad que ya casi nadie reconoce ni usa el vocablo más corto del que procede o al que viene a suplir”.

Tal y como denuncia Arteta, “rebosantes de términos ampulosos, nuestros discursos se vuelven a un tiempo más largos de palabras y menos sobrados de ideas”. Da la impresión de que salpicamos nuestras presentaciones con esta verborrea archisilábica en un intento desesperado por suplir la “pobreza de conceptos” mediante la “exuberancia en los términos”.

Conectar con la audiencia es pontificar: tender puentes. El lenguaje puede erigirse en una barrera para la comunicación entre tú y tu audiencia. El uso de un lenguaje excesivamente artificioso y pomposo esconde a menudo pedantería, charlatanería, pereza, ignorancia, o todas ellas. En definitiva, te distancia de tu audiencia, impidiéndote la conexión intelectual. ¿Por qué usar una palabra larga donde puedes usar una corta con el mismo significado? Es el principio de la simplicidad aplicado también al lenguaje. Este principio ya fue defendido por escritores de la talla de Ernest Hemingway, George Orwell y el español Azorín.

A modo de ejemplo, te muestro en la siguiente tabla una selección de archisílabos entresacados de los artículos de Arteta. A lo mejor te sorprende encontrar entre ellos archisílabos que usas a diario. ¡Evítalos! Revisa tu propio vocabulario cuando hables y elimina de tu presentación tantos archisílabos como descubras. Tu hablar será más claro y llegarás mejor a tu público.

PALABRA LLANA ARCHISÍLABO
abrir aperturar
acogida acogimiento
adorno adornación
análisis analítica
antes anteriormente
argumento argumentación
clima climatología
completar complementar
concierto concertación
concreción concretización
condición condicionamiento
confidencia confidencialidad
conflicto conflictividad
confusión confusionismo
crimen criminalidad
culpar culpabilizar
defecto deficiencia
después posteriormente
diferencia diferenciación
duración durabilidad
ejercer ejercitar
emoción emotividad
equipo equipamiento
fin finalidad
fundamento fundamentación
honor honorabilidad
impedir imposibilitar
individuos individualidades
influir influenciar
ley legalidad
límites limitaciones
lista listado
lluvia precipitación
llamada llamamiento
materializar plasmar
método metodología
múltiples multiplicidad
normas normativas
obligación obligatoriedad
peligro peligrosidad
potencia potencialidad
problema problemática
programa programación
recibir recepcionar
regla reglamentación
rigor rigurosidad
secreto secretismo
sentido significación
señal señalización
síntomas sintomatología
total totalidad
uso utilización
ver visionar
vínculo vinculación

Actualización 08/11/11

Os dejo el siguiente tweet con un enlace a un sitio que recopila archisílabos exhaustivamente:

(Mi agradecimiento a Carlos Salas por descubrirme los archisílabos en su libro Las once verdades de la comunicación)

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¿Qué otros archisílabos monstruosos has escuchado últimamente? ¿Qué estrategias usas para evitarlos?


Aprende a gestionar los cuatro territorios de la comunicación

julio 5, 2011

Proxemia y los territorios de la comunicaciónLa reciente entrada de Chema Cepeda (@EPigmalion) sobre la proxemia me ha inspirado este texto, centrado en el Arte de Presentar.

En las relaciones interpersonales es muy importante el manejo de las distancias o territorios de la comunicación. Según la Wikipedia:

“El término proxemia se refiere al empleo y a la percepción que el ser humano hace de su espacio físico, de su intimidad personal; de cómo y con quién lo utiliza.”

Existen cuatro distancias o territorios de la comunicación

Aunque pueden variar de una cultura a otra y de unos individuos a otros, en términos generales estas distancias son:

  • Espacio íntimo (entre 15 y 45 centímetros): La reservamos para personas de nuestra máxima confianza: pareja, familia y amigos más íntimos.
  • Espacio personal (entre 46 y 120 centímetros): La manejamos en la oficina, reuniones, asambleas, fiestas, conversaciones amistosas o de trabajo. Viene a poseer el radio de nuestro brazo extendido.
  • Espacio social (entre 120 y 360 centímetros): La que nos separa de los extraños y de la gente con la que entablamos contacto por primera vez.
  • Espacio público (a más de 360 centímetros y no tiene límite): Es la distancia idónea para dirigirse a un grupo de personas: el territorio del orador, utilizado en presentaciones.

La amplitud de estos espacios en nuestras interacciones es un indicativo de nuestro grado de timidez y de la confianza en nosotros mismos. Sentimos un cierto control de las tres primeras distancias, mientras que nos sentimos más inseguros al tratar con el espacio público.

Aprende a gestionar los cuatro territorios de la comunicación

Nuestro cuerpo no debe ser nuestro escudo

Cuando nos enfrentamos a una audiencia nos sentimos inseguros y hasta agredidos por sus miradas. Fíjate que con toda deliberación he usado la micro-metáfora “enfrentarnos”, que ya de por sí identifica las suposiciones o presuposiciones limitantes de quien así se expresa: el público como un enemigo.

¿Cómo superar esa tensión que produce situarse ante una audiencia más allá de nuestro control corporal? Cerrando el territorio de la comunicación: se usan las manos y brazos como un escudo. El orador víctima, por timidez o vergüenza, se coge las manos, cruza los brazos, se toca la cara o barbilla, mete las manos en los bolsillos, mantiene los brazos pegados al cuerpo, agacha la cabeza. El orador inseguro cierra y protege su espacio público. Reduce así su capacidad de actuación. Todos estos comportamientos inconscientes restan fuerza y energía a su presentación.

El orador adulto, con confianza en sí mismo y que valora y estima a su audiencia, adopta en cambio una postura abierta, que invita a compartir y entrar en su espacio público. Esta apertura del espacio público requiere una gran confianza en sí mismo.

No puedes no comunicar

Cuando subes al escenario y antes de que empieces a hablar, tu cuerpo ya está comunicando. Los primeros mensajes los transmites a través del control de tu postura corporal. Concretamente, por la forma como gestionas el territorio público.

Si quieres transmitir firmeza y credibilidad, ¡abre tu espacio público!

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Las presentaciones mágicas de Jorge Blass

junio 2, 2011

"La fuerza de la ilusión" de Jorge Blass y Fernando Botella en Casa del LibroAyer en la primera jornada de Expomanagement asistí a la charla del joven mago Jorge Blass, presentando su libro “La fuerza de la ilusión“, escrito y presentado mano a mano con Fernando Botella, CEO de Think&Action. A Jorge Blass lo conocía y admiraba desde hacía muchos años, del programa de TV “Nada por aquí”.

Tal y como prometía su pasión por la magia, su charla no fue una presentación al uso. ¡Muy al contrario! Jorge Blass nos deleitó con una conferencia show, fiel al principio de Paul Arden:

“No des una charla, monta un show”.

Entre los dos, con muy buena compenetración, Fernando Botella y Jorge Blass combinaron magistralmente los conceptos teóricos a aplicar en la empresa con la metáfora de la magia, hábilmente ejecutada por el gran mago.

Encuentra una buena metáfora

¿Qué tienen en común la magia y la gestión empresarial? La presentación giró en torno a la magia como metáfora del management. Todo mago debe respetar una serie de principios para llegar a ser excelente, los mismos que toda organización eficaz ha de vivir, transmitir y comunicar a su equipo y a sus clientes.

En tus presentaciones, puedes usar metáforas para conectar lo conocido con lo desconocido, lo familiar con lo nuevo. El conocimiento previo de la audiencia actúa como ancla para el conocimiento nuevo que pretendes transmitir.

Filtra el contenido

Aunque en su libro hablan de diez principios, en su charla sólo explicaron cuatro. Conscientes de la limitación de tiempo a 40 minutos, seleccionaron lo más interesante de entre todo su material y presentaron cuatro ideas en lugar de 10. De esta manera, nos quedamos con ellas, las disfrutamos y no salimos aturullados por exceso de información.

No puedes contarlo todo, así que filtra y sintetiza. Despierta la lujuria por más.

Haz participar a la audiencia

Su presentación no se quedó en una exhibición de sus extraordinarias habilidades como mago. Hizo participar a la audiencia continuamente con pequeños juegos y pidiendo voluntarios. Como colofón, nos hizo tomar parte en un truco de magia colectiva, en el que todos realizamos bajo su dirección un llamativo juego de magia con cartas.

Cuando presentes, busca siempre alguna forma de participación de la audiencia.

Contagia ilusión

Todo el discurso de Fernando Botella y Jorge Blass fue positivo y optimista, transmitió ilusión y esperanza. En palabras de Botella: “Observar en positivo es el lubricante perpetuo de la mente; es la gasolina de la vida, que se alimenta de la alegría, que permite expulsar las tensiones, las preocupaciones y la melancolía.”

Céntrate en la solución y no en el problema. Piensa en lo que puedes hacer con tus recursos en lugar de lamentarte de lo que no puedes hacer con ellos. Transmite esperanza. Habla de tus sueños.

Muestra tu humanidad

Fernando Botella nos contó algunas historias personales de Jorge Blass sobre sus ilusiones y sueños y cómo los fue realizando. Entre ambos se ganaron al público desde el primer momento gracias a su simpatía, sencillez y gran humanidad.

Muéstrate vulnerable sobre el escenario. Como nos sugiere John C. Maxwell en El poder de las relaciones:

“Si quieres impresionar a tu audiencia, háblale de tus éxitos; si quieres que se identifique contigo, háblale de tus fracasos”

Lleva la magia a tus presentaciones

No todos somos magos ni podemos incorporar vistosos trucos y juegos de manos para ilusionar y encantar a la audiencia. Lo que sí podemos hacer todos es crear ilusión, lograr un efecto memorable y único en la audiencia, como hacen los grandes magos.

Cuando presentes, transmite ilusión, esa fuerza tan importante y tan escasa en estos tiempos de crisis.

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¿Cuál es tu perfil como orador?

mayo 31, 2011

Hacer una presentación supone una situación con una fuerte carga emocional

“Hablar en público nos desnuda” – Pascale Bang-Rohuet

A lo largo de toda nuestra vida vamos día a día construyendo nuestra identidad. Esta identidad se revela con toda claridad cuando hablamos en público. Para muchas personas hacer una presentación supone una situación con una fuerte carga emocional ante el miedo a ser juzgadas, a ser evaluadas negativamente, a hacer el ridículo, etc. No importa con qué cuidado preparemos el contenido de la presentación, subidos al estrado el lenguaje no verbal nos traiciona. ¡No puedes no comunicar! El cuerpo y la voz emiten mensajes continuamente, a menudo inconscientemente. Los gestos, la mirada, el tono, la postura, el movimiento de la cabeza, los microgestos faciales, ¡todo comunica! Sin darnos cuenta, al subirnos al escenario estamos desvelando parte de nuestra historia personal.

Los cuatro perfiles como orador

En la vida nos movemos entre la inseguridad y la confianza, entre la dependencia y la autonomía, entre la culpa y la responsabilidad, entre el aislamiento y la relación. En función del rol que hayamos elegido en la vida, así seremos sobre el escenario.

En su libro ¿Qué nos jugamos cuando hablamos en público? su autora Pascale Bang-Rohuet diferencia cuatro perfiles de orador en función de nuestro nivel de autoestima:

Los cuatro perfiles de la comunicación

1. El orador que se ve (-) y ve al público (+).

Posee un nivel de autoestima personal bajo y un alto grado de timidez y pudor. Piensa que el público sabe más que él y que lo va a juzgar. Ha elegido un rol de víctima, se ve vencido e incapaz de actuar para cambiar una situación o defender sus ideas. Su dependencia hacia los demás le hace pensar que el público es superior a él.

2. El orador que se ve (-) y ve al público (-).

Posee el mismo perfil que el anterior, pero con una visión todavía más pesimista porque analiza todo en clave alarmista. Ha elegido un rol de víctima y se encuentra siempre en un callejón sin salida, porque no tiene confianza en nadie. Es una persona muy insegura y amargada. Tiene un problema de inferioridad y problemas de relación por su insatisfacción permanente.

3. El orador que se ve (+) y ve al público (-).

Posee un perfil prepotente, se siente superior a su público y en general escucha poco a los demás. Ha escondido su inseguridad bajo un falso rol de dominante. La prepotencia es un epifenómeno de su falta de confianza en sí mismo.

4. El orador que se ve (+) y ve al público (+).

Consigue su objetivo porque posee una visión (++) y tiene una comunicación equilibrada con el público. Es una persona abierta a los demás, con gran facilidad de adaptación. Ha elegido un rol de adulto que confía en sí mismo y en los demás.

Como dice Pascale: “Cambiar de rol requiere una transformación completa de nuestra personalidad y de nuestras relaciones con los demás”. ¡Empecemos a cambiar hoy!

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¿Con qué perfil de orador te identificas? ¿Cuál es el rol que adoptas habitualmente en la vida?


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