¿Cuál es tu perfil como orador?

mayo 31, 2011

Hacer una presentación supone una situación con una fuerte carga emocional

“Hablar en público nos desnuda” – Pascale Bang-Rohuet

A lo largo de toda nuestra vida vamos día a día construyendo nuestra identidad. Esta identidad se revela con toda claridad cuando hablamos en público. Para muchas personas hacer una presentación supone una situación con una fuerte carga emocional ante el miedo a ser juzgadas, a ser evaluadas negativamente, a hacer el ridículo, etc. No importa con qué cuidado preparemos el contenido de la presentación, subidos al estrado el lenguaje no verbal nos traiciona. ¡No puedes no comunicar! El cuerpo y la voz emiten mensajes continuamente, a menudo inconscientemente. Los gestos, la mirada, el tono, la postura, el movimiento de la cabeza, los microgestos faciales, ¡todo comunica! Sin darnos cuenta, al subirnos al escenario estamos desvelando parte de nuestra historia personal.

Los cuatro perfiles como orador

En la vida nos movemos entre la inseguridad y la confianza, entre la dependencia y la autonomía, entre la culpa y la responsabilidad, entre el aislamiento y la relación. En función del rol que hayamos elegido en la vida, así seremos sobre el escenario.

En su libro ¿Qué nos jugamos cuando hablamos en público? su autora Pascale Bang-Rohuet diferencia cuatro perfiles de orador en función de nuestro nivel de autoestima:

Los cuatro perfiles de la comunicación

1. El orador que se ve (-) y ve al público (+).

Posee un nivel de autoestima personal bajo y un alto grado de timidez y pudor. Piensa que el público sabe más que él y que lo va a juzgar. Ha elegido un rol de víctima, se ve vencido e incapaz de actuar para cambiar una situación o defender sus ideas. Su dependencia hacia los demás le hace pensar que el público es superior a él.

2. El orador que se ve (-) y ve al público (-).

Posee el mismo perfil que el anterior, pero con una visión todavía más pesimista porque analiza todo en clave alarmista. Ha elegido un rol de víctima y se encuentra siempre en un callejón sin salida, porque no tiene confianza en nadie. Es una persona muy insegura y amargada. Tiene un problema de inferioridad y problemas de relación por su insatisfacción permanente.

3. El orador que se ve (+) y ve al público (-).

Posee un perfil prepotente, se siente superior a su público y en general escucha poco a los demás. Ha escondido su inseguridad bajo un falso rol de dominante. La prepotencia es un epifenómeno de su falta de confianza en sí mismo.

4. El orador que se ve (+) y ve al público (+).

Consigue su objetivo porque posee una visión (++) y tiene una comunicación equilibrada con el público. Es una persona abierta a los demás, con gran facilidad de adaptación. Ha elegido un rol de adulto que confía en sí mismo y en los demás.

Como dice Pascale: “Cambiar de rol requiere una transformación completa de nuestra personalidad y de nuestras relaciones con los demás”. ¡Empecemos a cambiar hoy!

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Con qué perfil de orador te identificas? ¿Cuál es el rol que adoptas habitualmente en la vida?

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Reflexiones sobre el taller de backchannel y la inteligencia colectiva

mayo 26, 2011

Ayer impartí un taller sobre Backchannel en el Centro de Innovación del BBVA de Madrid organizado por Knowsquare. Mi objetivo con este taller era poner de manifiesto la potencia del grupo. No buscaba proporcionar una presentación acabada que encapsulase las grandes verdades del backchannel, sino crear una dinámica participativa en la que los asistentes locales y remotos pudieran co-crear la presentación. En lugar de ofrecer un pastel, pretendía proporcionar los ingredientes y hornear y comernos el pastel entre todos.

En las transparencias de la presentación veréis que abundan las pausas: espacios en blanco para que la audiencia rellene con su experiencia y sabiduría. Por supuesto, te animo a que sigas rellenando esos huecos. El taller de ayer fue una obra colectiva, no el resultado del esfuerzo de una sola persona.

Después de todo, ¿para qué asistimos a presentaciones? Personalmente, yo lo hago para exponerme a nueva información, para inspirarme, para aplicar a mi vida lo que he aprendido y cambiarla a mejor. A fin de cuentas, el éxito de una presentación se mide por el cambio que produce en los asistentes.

Las audiencias han muerto. ¡Larga vida al transceptor!

Como apuntaba Stephan Fuetterer en su blog: las audiencias han muerto, ha nacido el transceptor. Las audiencias están cambiando de formas profundas:

  • Las audiencias ya no acuden a las presentaciones como única fuente de información: Ahora cuentan con la Wikipedia, con blogs, Youtube, Twitter, etc. Buscan algo más que pura información, a la que ya tienen acceso ilimitado por su cuenta.
  • Las expectativas de las audiencias en las charlas han aumentado drásticamente: Demandan información que no puede encontrarse en otra parte, desean experiencias humanas y auténticas, no impersonales ni corporativas. Buscan nuevas ideas, nuevas interpretaciones, inspiración. Quieren algo que no sepan ya o que no hayan visto todavía.
  • Las audiencias quieren mayor participación: El modelo unidireccional de presentación en el que un ponente habla desde un estrado como un rey a sus súbditos pasmados ha quedado caduco. La audiencia no es un receptor pasivo de la sabiduría del ponente. Quiere formar parte de la experiencia, co-crearla, involucrarse activamente.
  • Las audiencias se marchan si no encuentran lo que desean: Si no interesa lo que dice el ponente, la audiencia se va de la sala o se enfrasca en sus dispositivos móviles. No tolera malgastar su tiempo. Las nuevas audiencias se hacen respetar.
Participación en el taller sobre backchannel en Knowsquare

Gráfico con la participación en el taller sobre backchannel en Knowsquare

Los cambios en las audiencias generan transformación en las presentaciones

El rol de presentador deja de ser el de única fuente autorizada de emisión de información. El presentador pasa a convertirse en un facilitador, un guía para ayudar a la audiencia a encontrar su propio camino. Durante años hemos mirado al presentador como un semidiós omnisciente de cuya sabiduría bebíamos embelesados. ¿Tiene una sola persona todas las respuestas? Según un asistente:

jmbolivar: Creo que el rol del presentador está sobrevalorado… #knowsquare @ArtePresentar

Ya es hora de admitir en voz alta con humildad que un presentador puede poseer un profundo conocimiento sobre un tema, pero no puede pretender saber más que nadie en la sala sobre todos y cada uno de los aspectos tratados. Señores, bajemos de nuestro pedestal y pongámonos al nivel de la audiencia.

El backchannel brinda un canal de comunicación para explotar este valioso conocimiento disperso entre los miembros de la audiencia, siempre y cuando el presentador lo fomente y espolee.

La sabiduría del grupo

Ayer pudimos disfrutar de varios ejemplos en los que mis datos se vieron complementados por la audiencia, como recoge el siguiente tweet:

eborrajeros: #knowsquare prueba de inteligencia colectiva. La conversación añade hasta 4 buenos ejemplos a los dados x el ponente @ArtePresentar

Ante ésta y otras muestras de aportaciones de la audiencia para expandir y enriquecer la información proporcionada por el ponente, algunas voces comenzaron a hablar de inteligencia colectiva:

jmbolivar: El talento colectivo de la audiencia es superior al del ponente. El backchannel permite aprovecharlo #knowsquare

James Surowiecki advierte en su libro de lectura obligada The wisdom of crowds (traducido en español como Cien mejor que uno: La sabiduría de la multitud o por qué la mayoría siempre es más inteligente que la minoría) acerca de la necesidad de la concurrencia de una serie de condiciones para que de verdad pueda ponerse de manifiesto esta superior inteligencia de un grupo:

  • Diversidad de opinión: Un grupo tomará mejores decisiones cuanto más variada sea su composición. La multidisciplinariedad conduce a mejores soluciones.
  • Independencia: Las opiniones de los individuos del grupo no deberían estar mediadas por las opiniones de los que los rodean ni influidas por ellos mismos con el fin de asegurar que los errores no estén correlados y aumentar el flujo de información nueva.
  • Descentralización: Los individuos del grupo deberían poder especializarse para aumentar la diversidad de opiniones y variedad de información y recurrir al conocimiento local.
  • Agregación: El riesgo de la descentralización es que la información generada localmente puede no llegar al resto del grupo. Es crucial desarrollar mecanismos de agregación de la información para convertir los juicios privados en decisiones colectivas.

Ídolos con pies de barro

Algunos ponentes son reacios a la creación de estos canales de comunicación paralelamente a su ponencia. Temen que la inteligencia colectiva de la audiencia armada con Google sea muy superior a la suya propia y pueda poner sobre la mesa datos más actualizados o señalar errores en los suyos.

BeatrizSiguenza: El Backchannel puede hacer peligrar la reputación del ponente. #knowsquare

Bajo mi punto de vista es bueno que el backchannel sirva para sacar los colores a ponentes que no dominan su material o que llevan años mostrando los mismos datos y ejemplos cansinos. Lo formulaba con acierto un asistente remoto:

agustilopez: El backchannel no pone en aprietos al ponente, le pone su mala preparación #knowsquare

El backchannel ayuda por tanto a depurar el panorama de las presentaciones de malos ponentes. Las audiencias están cansadas de tragar en silencio mientras escuchan a los mismos presentadores de siempre contar las mismas cosas de siempre. Cuando la audiencia es colectivamente más inteligente que el presentador, o el presentador actúa invocando esa inteligencia o se enfrenta a un serio problema. Siempre he creído que el protagonista de una presentación es la audiencia, no el ponente. El backchannel recentra el foco de atención en la audiencia y no en el ponente.

¿Cumple el bakchannel los cuatro criterios de Surowiecki?

Resulta obvio que estos cuatro criterios clave no siempre se concitan en los grupos y mucho menos en dospuntocerolandia, donde tendemos a formar estrechas comunidades que se miran el ombligo. Después de todo, sigues a los que son afines a ti y te siguen aquellos a quienes les gusta lo que dices. ¿Puede el backchannel ser germen de inteligencia colectiva?

A menudo durante las ponencias sólo se escuchan comentarios positivos que se realimentan. ¿Qué ocurre? ¿Se guarda la gente los comentarios negativos por miedo a quedar mal cuando hay una avalancha de buenas críticas? Un asistente ponía el dedo en la llaga:

lernys: Menos complacencia y más crítica

Considero que el criterio de Surowiecki más difícil de alcanzar es el de independencia. Pesan mucho las cascadas de información fruto de retuitear las mismas frases; el efecto rebaño que induce a actuar como la masa; y la prueba social, ya que si mucha gente hace algo, debe existir una buena razón, ¿no? Cuanto más grande es un grupo, más influenciable termina volviéndose. Señalaba una asistente:

softhardskills: Cuando twiteas las palabras del ponente según expone, se convierten en verdades absolutas que saltan el filtro de la reflexión #knowsquare

Cuando numerosas voces del grupo alaban al ponente, parecen apagarse las críticas. Por el contrario, cuando mayoritariamente se expresan emociones y sentimientos negativos, crece el número de voces descontentas. Lanzo la pregunta: ¿puede un backchannel ser realmente independiente?

La conversación en red

Bajo las circunstancias adecuadas, los grupos pueden tomar mejores decisiones que la persona más inteligente en ellos. Cuando los individuos de la multitud son apropiadamente diversos, independientes y descentralizados, sus decisiones agregadas resultan sorprendentemente acertadas.

El backchannel ayuda a agregar la información y opiniones descentralizadas de personas diversas y en buena parte independientes entre sí. Ayuda a descubrir nuevo conocimiento  y crear relaciones que habrían pasado desapercibidas en los auditorios de antaño. No es un catalizador perfecto de la inteligencia colectiva, pero no conozco otra herramienta que se le aproxime.

Ayer vivimos un ejemplo de participación y co-creación del conocimiento gracias a una gran conversación en red en la que hicieron escuchar su voz asistentes en local que seguían in situ el taller y asistentes en remoto que lo seguían a través de videostreaming y del backchannel. Parte de esta conversación ha quedado registrada en un tweetdoc. El taller puso de manifiesto que es posible integrar el backchannel en una presentación para profundizar en un tema desde el conocimiento y la perspectiva de numerosas personas.

Todo cambio es difícil de asimilar, ya que implica riesgo o sacrificio. Aunque considero que no estamos maduros como presentadores ni como audiencias para incorporarlo plenamente, colectivamente estamos reformulando la mejor manera de incorporarlo a los eventos.

Desde que existe Twitter y se utiliza espontáneamente para crear backchannels, las presentaciones ya no serán nunca las mismas.

MATERIALES ADICIONALES

-  Audio de la charla, cortesía de @AntonioDomingo

- Vídeo de la charla, cortesía de @Agoranews

- Resultados de la encuesta realizada durante el taller, cortesía de @Pollowers

- Entrevista de Radio sobre el Backchannel, cortesía de Confianza en la Red

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Cuál es tu opinión sobre el backchannel? ¿Ayuda a mejorar las presentaciones? ¿Añade ruido y confusión? ¿Suma o resta? ¡Cuéntanos tus experiencias con él!


Taller de Backchannel: de presentaciones a conversaciones en red

mayo 24, 2011

El próximo día 25 de mayo a las 16.30 impartiré un taller sobre el uso del backchannel en el Centro de Innovación del BBVA en Madrid organizado por Know Square. ¡Aún puedes registrarte! Si no puedes asistir en vivo al taller, podrás seguirlo a través de Twitter en #knowsquare y a través de videostreaming en Agoranews.es.

Después de la celebración del taller actualizaré el blog con los materiales y documentación generada.

No dejes pasar esta ocasión para aprender a transformar tus presentaciones en oportunidades de creación de comunidades. ¡Te esperamos!

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¿Cuánto se tarda en preparar una presentación?

mayo 19, 2011

Una pregunta que invariablemente me hacen tras una presentación es: “¿cuánto has tardado en prepararla?”. Por supuesto, no puedo proporcionar una respuesta general aplicable a todas mis presentaciones, ya que depende de cada presentación en concreto. En su lugar, os explicaré mi proceso creativo para que también lo podáis aplicar en vuestras presentaciones si lo encontráis útil.

La cantidad de tiempo necesaria para desarrollar una presentación es directamente proporcional a lo que uno se está jugando

Cuando vemos a un ponente dar su charla, estamos presenciando la culminación de un proceso creativo que ha podido involucrar muchísimas horas de trabajo previo. Tu presentación no comienza cuando te pasan el micrófono y empiezas a hablar. Tu presentación comienza en el momento en que te la encargan.

Todas las presentaciones sin excepción pueden beneficiarse de una mejor planificación. Dentro de mi sistema GTD tengo definidas numerosas listas de control con las tareas a realizar para completar distintos proyectos. El hecho de trocear en pequeñas tareas un gran proyecto me ayuda a no procrastinar, ya que cada día puedo completar una pequeña tarea y así avanzar en el proyecto.

Cada vez que me proponen una nueva presentación, voy siguiendo los siguientes pasos, que para mayor claridad os he agrupado en categorías siguiendo el ciclo de vida de toda presentación.

PLANIFICACIÓN

  • Mandar cuestionario sobre la charla a los organizadores: Siempre empiezo pasando a la organización una serie de preguntas sobre la audiencia  para conocerla mejor y así poder adaptar mi charla a sus necesidades.
  • Usar el backchannel para investigar a la audiencia: Opcionalmente, si habrá muchos tuiteros en el evento, puedo usar el backchannel para preguntarles directamente qué temas les gustaría ver tratados en mi charla. También me sirve para ver sus perfiles y conocerlos mejor.
  • Definir objetivos de la presentación: Reflexiono sobre qué quiere la organización, qué quiere la audiencia y qué quiero yo con mi presentación. Estas ideas actuarán como brújula a la hora de seleccionar y adaptar los contenidos.
  • Crear un mapa mental con las ideas y conceptos de la charla que extiendan esa idea principal: En una entrada anterior ya os expliqué mi proceso de creación de mapas mentales, que consta a su vez de siete pasos en su propia lista de control en GTD. Los mapas mentales me ayudan a definir con claridad mi mensaje clave y a seleccionar las ideas y conceptos más relevantes a incluir en mi presentación que soporten ese mensaje.

ESTRUCTURA

  • Escribir uno o varios títulos para la presentación: Un buen título puede atraer a la audiencia a tu presentación. Dedico tiempo a escribir varios. Durante todo el proceso pueden ocurrírseme nuevos títulos. A menudo pido la opinión de otras personas.
  • Crear una apertura con fuerza para la presentación: Dice Javier Reyero que “la apertura es como la tarjeta de visita de tu presentación”. En los primeros segundos estás conquistando a la audiencia o perdiéndola.
  • Crear la estructura y/o storyboard: A partir de las ideas y conceptos identificados gracias a los mapas mentales, elaboro el hilo argumental que me permitirá ir presentándolos de forma ordenada y lógica.
  • Crear una conclusión alta y resonante: La conclusión constituye el colofón de tu presentación, le pone el broche. Debe formularse cuidadosamente en una sola frase firme y decisiva.
  • Escribir en las notas el texto de la presentación: Normalmente escribo todo el texto de la presentación distribuyéndolo en las notas de las transparencias. Me ayuda a clarificar los conceptos y a saber qué decir ante cada transparencia. También sirve luego como entregable.

DISEÑO

  • Definir el tema de la presentación: Pienso en la estética, en el tipo de fotografías o diseños que mejor se adaptarán a la personalidad de la presentación: grunge, retro, steampunk, moderno, ciencia ficción, etc.
  • Creación de plantilla: Una vez definida la estética, se trata ahora de crear la plantilla con la imagen para el fondo de las transparencias, las fuentes más adecuadas, imágenes repetitivas, etc.
  • Buscar elementos multimedia: Ahora hay que buscar para cada una de las transparencias las fotografías, vídeos, audios, etc., según lo haya planificado en el storyboard.
  • Crear gráficos: En el caso de que haya gráficos, los creo de acuerdo con la estética elegida.
  • Crear animaciones: Creo animaciones en PowerPoint si he elegido usar alguna.
  • Preparar demos: Si va a haber demo, ahora es el momento de planificarla: qué mostraré, en qué secuencia, con qué ejemplos, etc.
  • Crear transparencias: Monto en un PPT todos los elementos multimedia recopilados en los pasos anteriores.
  • Introducir tweets para el backchannel en las transparencias: Introduzco en las notas de las transparencias el texto de los tweets que se autoenviarán mientras estoy haciendo la presentación.

EXPOSICIÓN

  • Ensayar la presentación: Cuantos más ensayos puedo hacer, mejor será el resultado final. El ingrediente secreto es: practicar, practicar, practicar.
  • Preparar Q&A: Si la presentación va a ser seguida de una sesión de preguntas y respuestas, pienso en qué pueden preguntarme para ir preparado y poder resolver de la mejor manera las dudas de la audiencia.

POST-EVENTO

  • Recopilar información del backchannel: Una vez terminado el evento, es tiempo de analizar lo que se ha comentado sobre la presentación en las redes sociales y aprender sobre lo que más ha gustado y lo que menos.
  • Analizar encuestas: La presentación no termina cuando el último asistente abandona el recinto, sino cuando has analizado el último dato recabado de los asistentes sobre su satisfacción. Si se han pasado encuestas a los asistentes, hay que analizarlas para valorar su opinión sobre los distintos aspectos del evento.
  • Rellenar el cuestionario de autoevaluación: Responder a las 45 preguntas sobre la presentación me ayuda a reflexionar sobre qué he hecho bien y qué he hecho mal, con el fin de mejorar en la siguiente ocasión.
  • Medir eficacia en redes sociales: Compruebo el efecto que la presentación ha tenido en mi red social: visitas en el blog, comentarios, suscripciones al feed, seguidores de Twitter, etc.

Tiempo total

No he incluido una estimación de tiempos porque varía muchísimo de unas presentaciones a otras. Para que os hagáis una idea, una presentación de 45 minutos fácilmente puede llevar siguiendo este proceso de 20 a 50 horas. Rara vez menos, rara vez más.

El éxito de una presentación no es fruto del azar ni de las dotes naturales, sino de la planificación y del trabajo duro.

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Más historias y menos PowerPoints

mayo 17, 2011

El viernes pasado tuve el placer de tomar parte en el evento Internet Es Tuyo invitado por Ismael. Os dejo la transcripción completa de mi charla, las transparencias que usé durante un fragmento de la misma, y el enlace al vídeo completo.

Vodpod videos no longer available.

Seguro que cuando erais niños vuestros padres os contaban historias. Si algunos de vosotros tenéis hijos, es muy posible que ahora también se las contéis a ellos. ¿Cómo contamos historias en el siglo XXI? Ahora lo que está de moda es la multimedia. ¿Y qué mejor herramienta multimedia que el PowerPoint?

Veamos cómo contar viejas historias con nuevas herramientas.

Si usar PowerPoint para contar la historia de Caperucita Roja nos resulta extravagante, ¿por qué usamos PowerPoints llenos de listas de viñetas, rebosantes de gráficos y estadísticas, con clipart y hasta texto en Comic Sans, para contar la historia de nuestras ideas, la historia de nuestros proyectos, la historia de nuestra empresa?

Tal vez el mundo de las presentaciones necesita más historias y menos PowerPoints.

PowerPoint se está usando como herramienta de creación de documentos, no de presentaciones

¿Qué nos encontramos cuando abrimos PowerPoint? Una plantilla que nos invita a escribir texto y más texto. El clip de Office sentado sobre tu hombro te susurra al oído:

“Llena tus transparencias de listas de viñetas. Es lo que todo el mundo hace. Nada malo puede pasarte si tú también lo haces. Es fácil y cómodo.”

¿Qué pasa si te dedicas a escribir texto y más texto, con una gráfica aquí y un diagrama allá? ¡Habrás creado un informe, no una presentación! El hecho de proyectar “esa cosa” sobre una pantalla no la convierte mágicamente en una presentación, por mucho que se lea en voz alta.

¿Os habéis percatado de cómo PowerPoint se está convirtiendo en la herramienta estándar de creación y distribución de informes en todas las organizaciones? Después de todo, no sería tan malo si esos informes solamente se imprimieran y se leyeran sobre el papel. ¡Lo malo es que esos mismos informes se utilizan para hacer la presentación!

A partir de un cierto número de palabras, las transparencias dejan de ser un apoyo visual y se transforman en un obstáculo para la comunicación. La audiencia no puede leer un documento en la pantalla y a la vez prestar atención a lo que está diciendo el ponente. Las transparencias llenas de texto no sólo no ayudan a la comprensión, sino que la dinamitan.

Además, si todo está en las transparencias, entonces, ¿para qué estás tú?

Destinar PowerPoint a crear transparencias con letras y letras no es explotar la multimedia sino masacrarla. ¿Por qué entonces se persevera en usar esas monstruosas transparencias? Porque sirven como una muleta para pasar el mal trago de hablar en público. Ante cada nueva transparencia que creamos, deberíamos preguntarnos:

¿A quién sirve esta transparencia? ¿A mí o a mi audiencia?

Posiblemente, la mayoría de las veces es la primera respuesta. Al volcar en ellas TODO el contenido de la charla con frases completas, uno tiene la confianza absoluta de que no se quedará en blanco porque TODO está ahí. No hace falta conocerse al dedillo el tema porque TODO está ahí. No es necesario ensayar la presentación porque TODO está ahí. Basta con leer las transparencias viñeta a viñeta para no meter la pata.

Sin embargo, se perderá la conexión con la audiencia, la charla resultará desprovista de vida, no interesará a nadie. Pasará desapercibida y morirá en el olvido.

Es triste ver a tanta gente entrar en modo presentación cuando presentan en un entorno formal. Cuentan su idea, producto, servicio o empresa como autómatas desprovistos de toda humanidad. ¿Así les contamos nuestros proyectos a nuestros amigos en el bar? ¿Dónde están la pasión, la emoción, el entusiasmo? En definitiva, ¿dónde está el corazón?

Cuando te cuentan la idea en el bar dibujando sobre una servilleta comunican desde el corazón. ¿Por qué entre amigos y colegas se cuentan historias que contagian entusiasmo mientras que ante un PPT se entra en modo presentación que provoca el tedio?

Hace falta un cambio en nuestra forma de hacer presentaciones.

Una presentación no es un documento muerto. Una presentación es un acto vivo de comunicación en el que una persona cuenta su propia historia desde el corazón ante una audiencia formada por personas con sus propios problemas e inquietudes. ¿Cómo podemos dinamizar nuestras presentaciones, insuflarles vida? Para mí, una de las claves reside en las historias.

Las grandes presentaciones se alejan de los informes y se acercan a las historias

Las historias se han utilizado durante miles de años como vehículo de transmisión de ideas, cultura y valores. Nos hemos convertido en voraces consumidores de historias. ¿Y en narradores también?

¿Cuántos os consideráis narradores de historias? Levantad la mano.

¡Todos somos narradores de historias! A los dos años ya aprendemos a escuchar y contar historias. Luego pasamos el resto de nuestras vidas haciéndolo.  Os preguntaréis: ¿Cuándo cuento yo historias? ¡Continuamente! Historias sobre  las empresas, historias sobre los trabajadores, historias sobre nuestro trabajo, … ¡Nos pasamos la vida contando historias!

Las historias son el instrumento natural como nos relacionamos unos con otros y como comprendemos el mundo. Las historias constituyen la herramienta de comunicación más potente que ha creado el hombre. Nos ayudan a transmitir información, emoción y empatía.

A nadie se le ocurre escribir listas de viñetas para contar cómo le fue en la entrevista de trabajo o para explicarle a un amigo en qué consiste su nueva idea. Por algún extraño motivo, perdemos la capacidad de contar historias cuando metemos a PowerPoint en la ecuación.

Muchos os estaréis preguntando, ¿y qué tiene que ver contar historias con hacer presentaciones? ¿Puede hacerse una presentación contando una historia? ¡Claro que sí! Hoy lo hemos podido presenciar con numerosas historias de magníficos ponentes, como Fabián Pedrero Gallego de Contoplanet.

¿Qué ganamos contando historias?

1) Las historias aumentan la conexión con la audiencia

Ponen rostro a los datos, humanizan el contenido analítico. No es lo mismo decir que

“Una vacuna contra la malaria cuesta un euro”,

lo cual no es más que un dato, que decir

“Con un euro puedes salvar la vida de una persona vacunándola contra la malaria”.

Ahora estás contando una mini-historia capaz de transformar la información fría y racional en emoción. Introducir emoción en una presentación significa que la haces humana y más atractiva para la audiencia. Las historias resuenan con la audiencia.

A fin de cuentas, somos seres humanos. No hay que perder de vista que tomamos decisiones emocionalmente y luego las justificamos racionalmente. Conectamos con las historias, no con las estadísticas. No he conocido a nadie que haya dejado de fumar por leer estadísticas de cáncer de pulmón.

2) Las historias ayudan a captar y mantener la atención

Las historias se alimentan de contrastes, conflictos y tensiones. Si nadie se juega nada, entonces no hay interés. Las historias presentan contrastes que mantienen el interés de la audiencia.

Estructurar una presentación como una historia implica plantear interrogantes, intrigas, manteniendo el suspense por el qué pasará, cómo se resolverá la dificultad, cómo se saldrá del apuro planteado, etc.

3) Las historias fomentan la comprensión y el recuerdo

Las historias se recuerdan mucho mejor que los números. Los datos aislados son puramente analíticos y las historias ayudan a dotarlos de significado. Las historias son más fáciles de repetir.

Todo cambio origina una resistencia

A pesar de todo, muchos se resistirán a aceptar que se necesiten más historias y menos PowerPoints. Es perfectamente comprensible. A la mayoría de la gente no nos gustan los cambios. Vivimos cómodamente instalados en nuestra zona de confort. La propuesta de todo cambio implica un riesgo o un sacrificio, por lo que provocará resistencia.

Contar nuestra historia desde el corazón nos hace sentir incómodos porque sentimos que nos desnudamos ante la audiencia. Preferimos refugiarnos detrás de las transparencias para no tener que ofrecer nada de nosotros mismos.

Es menos arriesgado vivir según el mapa que me ha dado mi jefe o mi institución o mi universidad. Usando el PowerPoint de toda la vida como todo el mundo nada puede salir mal. Pero tampoco destacaré.

A la larga, buscar siempre la seguridad es la estrategia más arriesgada. No puedes querer destacar y jugar sobre seguro. No puedes esperar llamar la atención haciendo lo que todos. No podrás ser excelente sin correr riesgos. ¡Atrévete a presentar tu trabajo como una historia!

No te escondas detrás de documentos muertos, sal y ofrece un acto vivo. Todos llevamos dentro ideas con el potencial de cambiar el mundo. Cambiarlo globalmente o cambiarlo localmente, pero cambiarlo en menor o mayor medida. Las presentaciones sirven para propagar esas ideas y darlas a conocer. Por eso creo firmemente que nuestras presentaciones pueden cambiar el mundo.

¡Ve y cambia el mundo con tus historias!

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45 preguntas que deberías hacerte tras tu presentación

mayo 12, 2011

“Boring to Bravo” de Kristin ArnoldSi de verdad queremos mejorar nuestras presentaciones, no podemos pasar de una a la siguiente sin ninguna reflexión. A menudo se nos ocurren ideas de mejora o aspectos que deberíamos cambiar mientras estamos conduciendo o justo después de acostarnos. Creemos que nos acordaremos para la próxima vez, pero nos engañamos. No sé vosotros, pero en mi caso, si no apunto las cosas, se me olvidan.

En su joya de libro “Boring to Bravo”, la experta en comunicación Kristin Arnold  nos propone que respondamos al siguiente cuestionario de autoevaluación tan pronto como nos sea posible tras una presentación. Podemos usar por ejemplo una escala de 1 (muy pobre) a 5 (excelente) para evaluar cada una de las cuestiones.

Preparación

1. Investigué y analicé las expectativas de la audiencia 

2. Tenía conocimiento sobre el contenido de la presentación

3. Integré el tema de la reunión/evento dentro de la presentación

4. Creé y seguí una estructura o trama sólida

5. Creé titulares tuiteables para la idea principal de la charla y de los puntos principales

6. Creé un título animado e interesante

7. Creé material intrigante de previsualización o promocional

8. Diseñé y creé ayudas visuales y objetos (props) que apoyaron la presentación

9. Preparé un entregable para complementar la presentación

10. Establecí una conexión con la audiencia previamente a la presentación

11. Personalicé la presentación con noticias frescas del día

12. Arreglé y gestioné un entorno invitador y cautivante

13. Hice que revisaran todos los equipos y materiales, listos para funcionar correctamente

14. Practiqué y ensayé la presentación

15. Me preparé para la Ley de Murphy: Lo que podía salir mal salió mal, pero me rehíce magníficamente

Presencia

1. Creé credibilidad y compenetración (rapport) con la audiencia

2. Mostré pasión sobre el tema

3. Fui genuino, transparente y honesto con la audiencia

4. Estuve presente (en el momento) con la audiencia

5. Leí/escuché a la audiencia y calibré su respuesta

6. Aparecí cómodo y relajado

7. Usé mi sentido natural del humor eficazmente

8. Sonreí con la audiencia

9. Me vestí de forma apropiada para la ocasión

10. Usé variedad paraverbal para enfatizar los puntos clave

11. Refrené mis malos hábitos de oratoria, como p.e. las muletillas

12. Me moví siempre con un propósito

13. Usé gestos invitadores y abiertos

14. Usé silencios/pausas eficazmente

15. Gestioné eficazmente el tiempo y acabé dentro de hora

Técnicas

1. Establecí una conexión con la audiencia justo antes de empezar la presentación

2. Personalicé el mensaje para la audiencia

3. Usé un lenguaje inclusivo: más “nosotros” que “yo”

4. Utilicé una apertura apropiada y cautivadora

5. Hice preguntas cautivantes eficazmente

6. Conté ejemplos efectivos, historias interesantes y/o metáforas memorables

7. Usé elementos audiovisuales eficazmente

8. Gestioné con eficacia la sesión de preguntas y respuestas con la audiencia

9. Me anticipé a las objeciones de la audiencia a participar en actividades

10. Reconocí y recompensé la participación de la audiencia

11. Usé la tecnología para cautivar a la audiencia

12. Involucré a la audiencia en una tarea específica, demostración o pequeña actividad de grupo

13. Entrevisté a un miembro de la audiencia eficazmente

14. Terminé con una fuerte llamada a la acción

15. Creé los medios para que la audiencia pudiera continuar y extender la conversación

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Qué poner en la última transparencia de tu presentación

mayo 10, 2011

El infame clipart

La inmensa mayoría de presentaciones terminan con una transparencia con un gigantesco “Gracias” o “¿Preguntas?” u algún otro mensaje irrelevante similar. Piénsalo bien: ¿qué aporta a tu presentación una transparencia semejante? ¿Quieres que esa transparencia sea la última imagen con la que se quede la audiencia? Además, si tras tu presentación se abre un turno de preguntas, es posible que esa transparencia quede en pantalla durante toda su duración. ¡Qué desperdicio! Estás desaprovechando ese espacio para cumplir uno de los objetivos fundamentales de tu presentación: ¡que recuerden tu mensaje!

¿Te preocupa que puedas parecer desagradecido? ¡No lo serás! Tú mismo debes decir “Gracias” con tus propias palabras acompañadas de un gesto afable. No hay ninguna necesidad de repetir esa palabra en una transparencia. Tampoco hay necesidad de una transparencia con un gigantesco signo de interrogación y no digamos ya usando clipart. El moderador de la sesión o tú mismo podéis abrir el turno de preguntas con “¿Quién se anima a hacer la primera pregunta?” o invitaciones similares, tal y como expliqué en los 21 trucos para salir airoso de la sesión de preguntas y respuestas. ¿Ponerlo en la transparencia? ¡Jamás!

Los momentos finales de una experiencia determinan el recuerdo que conservaremos de la misma

La audiencia se encuentra más receptiva al principio y final de la presentación, cuando su atención es máxima. En cuanto percibe que tu charla se acerca a su fin, vuelve a prestarte toda su atención. Por este motivo, la transparencia de conclusión es la más importante de toda tu presentación: resume tu mensaje principal y goza de máxima atención. Y por lo tanto, deberías esforzarte por que estuviera proyectada el máximo tiempo posible.

Cuando estás planificando una presentación, plantéate escribir en una sola frase, con sujeto, verbo y predicado, la idea fundamental que deseas transmitir, aquella que quieres que la audiencia se lleve a su casa. Deberás dejarla muy clara al inicio de tu charla, apoyarla con argumentos, evidencias y hechos a lo largo de la misma, y remacharla al final.

Contempla la última transparencia como una oportunidad de oro para reforzar la transmisión del mensaje nuclear de tu presentación. Pon en ella esa frase que resume toda tu charla, con un mensaje cuidadosamente formulado. De esa manera, mientras tú aún permanezcas sobre el escenario respondiendo preguntas, la audiencia podrá releer y absorber tu conclusión.

“Los momentos finales de una experiencia determinan el recuerdo que conservaremos de la misma” - Daniel Kahneman

Debes ser recordado

Aprovecha también para poner en esa última transparencia la dirección de tu página web o tu nick de Twitter u otro dato similar. La audiencia no suele prestar mucha atención mientras te presentan. Después de todo, aún no sabe cómo será tu charla. Claro que al terminar, si tu presentación los ha embelesado, entonces se preguntarán: ¿quién era éste? Si dejas en esa última transparencia un dato de contacto, le prestarán más atención que al principio.

¡Remata todas tus presentaciones con una gran conclusión!

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Qué pones en la última transparencia de tus presentaciones?


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