Nueva legislación para presentaciones

mayo 27, 2010

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Galería de grandes presentadores: Hans Rosling y el arte de narrar estadísticas

mayo 26, 2010

El doctor Hans Rosling es profesor de salud internacional en el Karolinska Institutet  de Suecia y director de la Fundación Gapminder, que desarrolló el sistema de visualización de datos Trendalyzer, posteriormente adquirido por Google. Tan poco excitante como parece esta breve descripción y sin embargo Hans Rosling es posiblemente el hombre que mejor ha sabido mostrar estadísticas en una presentación.

No muestres la partitura, toca la música

Suele afirmarse que “los datos hablan por sí mismos” o aquello de “los números cantan”. Y no es verdad. Los datos por sí mismos permanecen mudos, necesitan tu voz para que cuenten su historia en tus presentaciones. Hans Rosling utiliza una sugerente metáfora para ilustrar este punto:

“Poca gente apreciará la música si solamente se le muestran las notas. La mayoría de nosotros necesitamos escuchar la música para apreciarla en toda su belleza. Sin embargo así es como habitualmente presentamos estadísticas: nos limitamos a mostrar la partitura sin tocar la música.”

Presentar datos no tiene por qué ser inherentemente aburrido

Cuando mostramos datos, estadísticas y gráficos parece que nos sentimos obligados a cambiar nuestro estilo de presentación al modo “serio”. Sería una herejía presentar los datos de otra forma. Al igual que durante siglos se creyó que la Tierra era el centro del universo, se piensa que la forma “seria” de presentar estadísticas significa frialdad, racionalidad, agarrotamiento: nos cambia la voz, la postura y hasta el gesto. Hans Rosling desafía las creencias incuestionadas e inamovibles, demostrándonos con maestría que el rigor y la profundidad del mensaje no están reñidos con la pasión y la emoción.

No son los datos en sí, sino lo que hacemos con ellos, lo que convierte a una presentación en una experiencia cautivadora y enriquecedora o aburrida y desmotivadora.  Hans Rosling exhibe todo un arsenal de recursos escénicos y oratorios para satisfacer los tres objetivos de toda presentación:

  • Utiliza anécdotas personales.
  • Nos cuenta historias en primera persona.
  • Basa la mayor parte de su presentación en demos cuidadosamente ensayadas.
  • Tiene clara su idea o mensaje principal y los datos sirven para reforzarla en lugar de para sepultarla.
  • Apenas usa transparencias y en las pocas que aparecen, casi no hay texto. Sus presentaciones son predominantemente visuales. Él es el protagonista y no PowerPoint.
  • Sobre el escenario se nos muestra apasionado, divertido y natural.
  • Una causa, una misión más grande que él mismo le anima, le da fuerza y energía, que luego nos transmite y contagia desde el escenario.

Después de Copérnico la Tierra y con ella el hombre dejaron de ocupar el centro del Universo. Después de Hans Rosling, ya no tenemos excusas para que nuestras presentaciones con datos y estadísticas sigan siendo aburridas.

HANS ROSLING EN ACCIÓN

Hans Rosling nos muestra las mejores estadísticas que hayamos visto

Hans Rosling revela nuevas ideas acerca de la pobreza

Hans Rosling sobre el HIV: Nuevos datos y asombrosos gráficos

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Hans Rosling sobre el crecimiento de la población mundial

Hans Rosling: ¿las buenas noticias de la década?

Hans Rosling y la lavadora mágica

Hans Rosling: Las religiones y los bebés

Pueden encontrarse otros muchos vídeos de Hans Rosling en su página web.

BONUS: El domingo 30 de junio Eduard Punset invitó a Hans Rosling a su programa Redes, donde Hans derribó mitos sobre el mundo.

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Qué opinas de Hans Rosling? ¿Cómo muestras tú los datos en tus presentaciones? ¿Conoces otro gran presentador que debería figurar en esta galería?


Deja de presentar como siempre y empieza a innovar en todas tus presentaciones

mayo 21, 2010

En estos tiempos oscuros dominados por el PowerPoint, es un raro placer asistir a una conferencia y que te sorprendan por completo. Eso es precisamente lo que hizo ayer el joven Rubén Turienzo en la presentación de su último libro “Saca la lengua” en la sala CAN de Madrid, organizada por 4xti. Lejos de aburrir a la audiencia con transparencias al uso, Rubén optó por deleitarnos con sabrosos cocktails preparados allí mismo. El hilo argumental de su charla giraba en torno a la metáfora del cocktail: desde la organización de la propia mesa sobre la que realizaría los cocktails, pasando por todos y cada uno de los elementos e ingredientes necesarios para su elaboración, fue trazando analogías clarificadoras, mediante las cuales explicó uno a uno los conceptos fundamentales recogidos en su libro sobre la influencia social. Tras la preparación de cada cocktail, todos los asistentes éramos invitados a degustarlos. Es la primera vez que una presentación me ha entrado por el gusto, además de por la vista y el oído.

Atrévete a ser diferente

Rubén Turienzo ayer no dio una charla, montó un show. Dentro de unos días apenas recordaré las ideas principales que transmitió, dentro de unos meses tal vez sólo recuerde una sola idea, pero os aseguro que dentro de muchos años seguiré acordándome de esta charla y especialmente de este ponente, porque hizo algo diferente. Si haces lo mismo que todos, serás invisible. Si quieres destacar, debes atreverte a ser diferente. Los cocktails de Rubén pusieron la vaca púrpura en su presentación que recordaré largamente.

No juegues según las reglas. Corre riesgos. Sorprende con lo inesperado.

Cómo descollar y hacerse memorable

Como nos explica Christopher Witt en su libro “Real Leaders Don’t Do PowerPoint”, existen dos caminos para destacar y que tu presentación sea memorable:

1. Di algo diferente

Cuando hablas a una audiencia buscas producir un cambio en ella. ¿Cómo lo vas a conseguir si repites lo que ya han oído mil veces? Tu mensaje no puede ser el mismo viejo mensaje de siempre. No puedes permitirte ser predecible. Atrévete a decir lo inesperado.

2. Dilo de forma diferente

Si no tienes nada radicalmente nuevo y original que decir, al menos puedes decirlo diferentemente. Cuéntaselo de una forma que no esperen. Sorpréndelos con tu puesta en escena.

Buscar la seguridad es a la larga la estrategia menos segura

No hagas las cosas porque todo el mundo las hace o todo el mundo espera que las hagas. Hazlas porque crees que debes hacerlas.

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Has visto en alguna presentación hacer algo radicalmente diferente?


8 preguntas sobre la audiencia que debes responder antes de una presentación

mayo 19, 2010

He visto al mismo científico dar exactamente la misma charla, palabra por palabra, transparencia por transparencia, ante dos audiencias completamente diferentes: público generalista y científicos de su misma disciplina. No hace falta ser muy avispado para darse cuenta de que la misma presentación no puede funcionar para dos audiencias tan dispares. Tal y como afirma Christopher Witt, autor del excelente libro “Real Leaders Don’t Do PowerPoint”, “uno de los sellos que distinguen a los líderes es preocuparse por aprender todo lo posible acerca de la audiencia”. Buena parte del tiempo de planificación de tu presentación deberías dedicarlo a analizar e investigar a tu audiencia.

Si quieres que tus presentaciones destaquen, preocúpate por conocer a la audiencia

Conocer a tu audiencia facilita la comunicación y ayuda a crear una relación favorable y confortable. Antes de empezar a preparar una presentación, considera siempre las siguientes cuestiones sobre el tipo de audiencia:

1. ¿Cuántos son?

No es lo mismo hablar ante una sala prácticamente vacía que ante un auditorio lleno. No es lo mismo hablar ante un grupo pequeño que ante uno enorme. La energía fluye de formas muy distintas.

2. ¿Quiénes son?

¿Cuál es su profesión, negocio o trabajo? ¿Qué tipo de puestos desempeñan? ¿Cuál es su clase económica, social o cultural? ¿Qué tipo de estudios tienen? ¿Cuál es su rango de edad? ¿Cuál es la proporción de hombres a mujeres? ¿Qué tienen en común?

3. ¿Por qué están aquí?

Según Scott Berkun, autor de “Confessions of a Public Speaker”, existen pocas razones por las que una persona asiste a una conferencia:

  • Quiere aprender algo, ampliar sus conocimientos
  • Quiere que le inspiren, le motiven, le cambien la vida
  • Espera que le entretengan, pasar un buen rato
  • Tiene una problema que espera le resuelvan
  • Quiere relacionarse con otras personas interesadas en el mismo tema, hacer networking, ampliar su lista de contactos
  • Busca una experiencia positiva para compartir con otros
  • Le han obligado sus jefes, profesores, padres, …
  • Quiere resguardarse del frío o de la lluvia

Comprende las razones de tu audiencia y haz todo lo posible por satisfacerlas.

4. ¿Cuáles son sus inquietudes?

¿Qué es lo que no les deja dormir por las noches? ¿Qué problemas tienen? ¿Cuáles son sus miedos? ¿Existen tabús que no debas mencionar?

5. ¿Qué saben sobre el tema?

¿Cuál es su nivel de conocimientos de partida? ¿Conocen la jerga y acrónimos de tu disciplina? ¿Conoces tú la jerga y acrónimos de la suya? ¿Qué debería explicarse y qué darse por sentado?

6. ¿Cuál es su postura sobre el tema?

¿Cómo se sienten en relación a lo que será el mensaje central de tu presentación? ¿Están a favor o en contra de tu postura? ¿Son un público favorable, hostil, neutral? ¿Cómo podrían resistirse a tus ideas?

7. ¿Y a mí qué?

O como dicen los anglosajones: WIIFM?, esto es, What’s in It for Me? Mientras hablas, la audiencia no para de preguntarse “¿y a mí qué?”. Están evaluando de qué manera les afectará aquello de lo que estás hablando: ¿Qué beneficios obtendré? ¿Por qué debería importarme? ¿De qué manera se alinea con mis valores y preocupaciones? Ponte en el lugar de la audiencia y para cada una de tus ideas y transparencias hazte la misma pregunta. Si no les sirve de nada, ¿para qué incluirlo en la presentación?

8. ¿Cómo puedo llegarles mejor?

No todo el mundo aprende de la misma manera. Algunos prefieren la charla magistral seguida de preguntas y respuestas, otros prefieren la charla informal y otros no quieren charla alguna, sino ir directamente a las preguntas y respuestas. Algunos prefieren datos detallados y otros, las ideas generales sin los detalles. En definitiva, ¿son receptores pasivos o activos?

Deja de preocuparte por ti mismo y por tu imagen y preocúpate por la audiencia

Muchos ponentes cometen el error de creer que por el mero hecho de tener el micrófono en la mano y ser el centro de atención lo más importante en una presentación son ellos mismos. No te engañes. Lo más importante en una presentación es la audiencia, no tú. No hay mejor forma de mostrarle respeto que demostrar que te has preocupado en conocerla a fondo al preparar tu presentación. Entonces la audiencia sonríe, ríe y participa. La audiencia se siente importante, se siente incluida, se siente apreciada. Crearás un vínculo entre orador y audiencia rebosante de magia.

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¿De qué manera te preocupas por la audiencia antes de la presentación?


Amplía tu paleta paraverbal para pintar en tus presentaciones paisajes sonoros con tu voz

mayo 13, 2010

¿Por qué las montañas rusas gozan de tanto éxito en los parques de atracciones? Posiblemente, por la intensidad y variedad de emociones que producen. El vagón viaja a veces a velocidad vertiginosa; otras, con desesperante lentitud. Unas veces sube; otras, baja. Unas circula cabeza arriba; otras, cabeza abajo. Corre, para, acelera, trepa, cae, gira, un sinfín de sensaciones entremezcladas en un excitante cóctel. ¡Qué aburrida sería una montaña rusa que sólo discurriera en horizontal siempre a la misma velocidad! ¿Cómo es tu voz durante una presentación? ¿Como una apasionante montaña rusa o como una monótona línea de ferrocarril por la meseta castellana?

La voz le da color al discurso

Además de lo que dices, importa y mucho cómo lo dices: tu lenguaje paraverbal. La voz es la herramienta utilizada para comunicar tu mensaje. La voz mal utilizada dificulta la comprensión de un discurso y transmite una pésima imagen del orador. Para poder pintar un discurso rebosante de color, debes prestar atención a los siguientes elementos de tu paleta paraverbal.

Sube y baja el volumen

Un orador al que no se le oye resulta especialmente irritante. Habla alto. Prueba a jugar con la variación de volumen: bajar la voz súbitamente al declamar una frase puede tener un efecto dramático y puede utilizarse como un recurso para atraer la atención e intimar con la audiencia. El volumen de tu voz te servirá para realzar los elementos importantes de tu presentación. No hace falta decir que este recurso sólo resulta eficaz cuando se usa esporádicamente.

Articula correctamente

Articula cada palabra de tus frases claramente, manteniendo siempre contacto visual con la audiencia. Debes evitar a toda costa el mascullar, cuchichear y terminar las frases subiendo o bajando la voz. Habla con claridad. Practica hablando con un lápiz atravesado en la boca y verás cómo mejoras tu dicción.

Utiliza cambios de ritmo

Tómate tu tiempo y no hables más rápidamente de lo que lo haces habitualmente al conversar. El apresurarte conduce a menudo a una articulación ininteligible y a la confusión mental. La velocidad mayor o menor, incluso la lentitud, tienen su momento justo.

Varía la entonación de tus frases

El tono (o altura musical de la voz) imprime un importante efecto al sentido de lo que decimos. En todas las oraciones deberían enfatizarse las palabras más relevantes, lo que confiere un aura de autoridad al conferenciante y transmite confianza en su discurso. Habla con entusiasmo y sé convincente.

Haz pausas

Las pausas constituyen un potente recurso para transmitir un mensaje a la audiencia. Un momento de silencio puede conseguir más que mil palabras. Durante la pausa, se obliga a la audiencia a prestar atención y también se le permite digerir la última información suministrada. Añade variedad al discurso y rompe con la monotonía.

¿Quieres mejorar de forma drástica tu lenguaje paraverbal? Lee todos los días 10 minutos en voz alta. Así de simple. Los resultados serán espectaculares.

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Cómo usas la voz en tus presentaciones?


Entrevista con Pilar Jericó, heroína cotidiana

mayo 10, 2010

Presentamos a los lectores de El Arte de Presentar a Pilar Jericó, una de las estrellas del firmamento del management en España. Ha sido pionera en el análisis del talento y el impacto del miedo en el desarrollo empresarial en España y Latinoamérica. Como socia directora de Innopersonas, asesora a las empresas en la gestión de personas y dirige proyectos de desarrollo del talento y comportamiento organizativo para empresas nacionales y multinacionales.

Además de profesora en Escuelas de Negocio (el Instituto de Empresa, ESADE, Universidad Carlos III), Pilar Jericó es conferenciante profesional y miembro de la prestigiosa red de conferenciantes Thinking Heads. A lo largo de estos años, ha impartido más de ciento cincuenta conferencias en distintos países (España, Portugal, Mónaco, Colombia, Chile, Argentina, Guatemala, Venezuela, México, Estados Unidos y Ecuador).

En la siguiente entrevista, Pilar Jericó comparte con nosotros su visión y experiencias sobre el mundo de la comunicación en la empresa.

El Arte de Presentar: Has estudiado en profundidad el miedo en la empresa y en la vida, viaje exterior e interior que te llevó a escribir el libro “NoMiedo”. Todos sentimos miedo cuando nos enfrentamos a un cambio o a determinadas situaciones laborales. ¿Por qué tenemos tanto miedo a hablar en público? ¿Es posible liberarnos de él, gobernarlo en nuestro beneficio?

Pilar Jericó: Sentimos miedo a hablar en público por la presión que implica cometer un error o someterse al qué dirán. No obstante, es un miedo muy cultural que se sufre en países latinos a diferencia de los anglosajones y que en España es especialmente paralizante. Eso significa que puede ser evitado. La mejor manera es entrenamiento y marcarse poco a poco pequeños objetivos. También aceptar que la voz interior que todos llevamos cuando hablamos en público suele ser nuestra peor enemiga, por lo que un reto importante es aprender a no escucharla “en exceso”. Y todo ello se logra con práctica, sin duda. No se deja de tener miedo, pero al menos no hace tanto daño e incluso, puede jugar a tu favor.

EAP: Cualquier relación humana y cualquier organización pueden derrumbarse si no han desarrollado el arte de la comunicación. En la era de Internet disponemos de las tecnologías y sistemas de información más vanguardistas y sofisticados, pero ¿hemos aprendido a comunicarnos de verdad? ¿Qué se requiere para una comunicación exitosa y sin miedo dentro de la empresa?

PJ: La comunicación es uno de los aspectos más difíciles porque cada persona hablamos desde nuestro mapa mental, es decir, desde el punto de vista con el que observamos la realidad y que no suele coincidir con el del otro. Es como si habláramos distintos idiomas aunque estemos hablando en la misma lengua. Por ello, el reto es escuchar mejor, indagar al otro y verificar si mi mapa mental coincide con el suyo y todo ello es independiente de si hay tecnología por medio. La comunicación mejoraría en la medida que desarrolláramos un interés genuino por el otro.

EAP: El talento, la innovación, la creatividad, el liderazgo, … son valores en alza en la empresa moderna. Pero, ¿qué hay de la comunicación? Rara vez escucho esa palabra junto a las anteriores. ¿Hasta qué punto se valoran, se buscan o se fomentan las capacidades de comunicación y de oratoria en las empresas a la hora de contratar o promocionar al personal?

PJ: Hablar de comunicación es hablar del ser humano. Lo que quizá deberíamos poner énfasis es en el tipo de comunicación que ha de ir adaptándose a los tiempos modernos. La tecnología permite un nivel de transparencia que no tiene precedente en la historia, por ello, la nueva comunicación ha de ser más transparente, directa y en diversas direcciones en el mundo de las empresas. Y no cabe duda que quien sabe mejor expresarse tiene muchas ventajas competitivas en su vida, tanto en el terreno profesional como en el personal.

EAP: “Si lees tus transparencias, pareces idiota”. ¿Usamos PowerPoint como asidero para superar nuestro miedo a hablar en público? ¿PowerPoint es un aliado de la comunicación o se interpone entre nuestro mensaje y la audiencia? ¿Héroe o villano?

PJ: Es una herramienta poderosa porque permite proyectar imágenes que de otro modo es más difícil. Soy partidaria de apoyarse en él por las posibilidades visuales, pero no por los textos que ahí se recojan. Lógicamente, cuando uno comienza a hablar en público puede abusar del texto escrito, pero poco a poco se ha de desprender de esa muleta y atreverse  a utilizar menos palabras.

EAP: Tu último libro “Héroes cotidianos trata sobre cómo descubrir el valor que todos llevamos dentro. En mis cursos y seminarios sobre el Arte de Presentar escucho a menudo quejas como “yo nunca seré tan buen orador como fulano”, “yo no tengo energía, entusiasmo, labia, soy aburrido”, “yo no he nacido para hablar en público”, etc. No todos tenemos que ser buenos comunicadores, pero cuando escucho esas excusas y autojustificaciones no puedo evitar pensar que se extienden a otras facetas y ámbitos de su vida. ¿Cómo podemos saber dónde trazar la frontera entre la aceptación realista de nuestras limitaciones y la resignación autocomplaciente y cómoda? ¿Nos autoengañamos para sobrellevar la idea de que no somos héroes cotidianos porque estamos más a gusto dentro de nuestra zona de confort?

PJ: La diferencia entre la aceptación realista y la resignación estriba en el espíritu de lucha. La resignación es a priori de cualquier intento de cambio. Si uno no lo intenta argumentando cualquier excusa, muy probablemente se esté resignando. Por mi experiencia como conferenciante, he observado que no existe un conferenciante perfecto, sino conferenciantes que gustan más a un tipo de público. Por eso, las comparaciones son muy relativas. El camino consiste en dar lo mejor de ti mismo. Si no tienes mucho sentido del humor, no intentes hacer chistes de cada idea que comentes. Sin embargo, a lo mejor, tienes una capacidad de profundizar en conceptos que llegan a otro tipo de público. Los héroes cotidianos son las personas que siguen adelante ante los retos y no cabe duda que hablar en público es uno de ellos.

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Y tú qué opinas sobre cómo mejorar la comunicación en la empresa?


En tu próxima presentación, narra el relato mítico escondido en el corazón de tu empresa

mayo 6, 2010

“Hace mucho tiempo en una tierra lejana vivía un joven próspero, feliz y respetado por todos. Un día, llegaron unos visitantes que le revelaron los problemas de su mundo y cómo no podía permanecer en esa tierra. Al principio el joven se resistió, pero finalmente fue expulsado de su tierra y arrojado a un peligroso viaje a un nuevo mundo. Solo y a la deriva, se encontró perdido. Pero con la ayuda de un poderoso mentor y de algunos compañeros que fue reuniendo durante su exilio, se transformó a sí mismo y se juró regresar a su tierra. Y finalmente lo consiguió, regresó a su viejo hogar y restableció el equilibrio perdido.”

¿Te suena esta historia? Seguro que la has visto en el cine o leído en la literatura y en el cómic una y mil veces. Se trata de la historia arquetípica bautizada por el estudioso de los mitos Joseph Campbell como “el viaje del héroe”. Según argumenta Campbell en su libro “El héroe de las mil caras: Psicoanálisis del mito” (“The Hero with a Thousand Faces” en el original), todos los mitos poseen los mismos ingredientes en común con independencia del tiempo y del lugar: siguen en líneas generales la misma receta, que Campbell redujo a tres ingredientes.

Toda historia no es sino una variación de la misma vieja historia

El viaje del héroe consta de tres etapas:

1. Partida: El héroe escucha la llamada, se resiste inicialmente, y finalmente se lanza a lo desconocido.

2. Iniciación: El héroe afronta numerosos peligros, debe enfrentarse al abismo, interior y exterior. Pero gracias a la ayuda de poderosos mentores se transforma y adquiere las habilidades necesarias para superar todas las pruebas.

3. Retorno: El héroe retorna como señor de los dos mundos, capaz de restablecer la paz y el orden.

Este patrón lo encontramos en obras épicas clásicas como la epopeya de Gilgamesh,  la Odisea, Beowulf o el ciclo del Rey Arturo; y modernas, como Matrix, El Señor de los Anillos o la Guerra de las Galaxias. Es una constante en la narrativa universal.

¿Comparte tu empresa, servicio o producto la historia del héroe?

Cuando hagas una presentación, puedes estructurarla siguiendo este modelo narrativo clásico, dividiendo tu historia en las siguientes cinco fases:

  1. Empieza por una historia o afirmación que capte desde el primer instante la atención de la audiencia.
  2. Plantea un problema que deba ser resuelto o formula una cuestión que deba ser respondida.
  3. Ofrece una solución al problema planteado.
  4. Describe los beneficios específicos de adoptar el curso de acción propuesto por tu solución.
  5. Formula una llamada a la acción: ¿qué debe hacer la audiencia tan pronto abandone la sala?

Ni las transparencias ni tus datos cuentan historias:  tú lo haces. Tú eres el protagonista y no PowerPoint. Narra el relato mítico escondido en el corazón de tu empresa.

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DIÁLOGO ABIERTO

¿Has contado alguna vez la historia de tu empresa, servicio o producto? ¿Por qué no en tu próxima presentación? ¿Lo has visto hacer? Comparte tus experiencias.


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